BEBA AGUA, PERO NO BEBA JUGOS O NÉCTARES, PUES ENGORDARÁ.

Al imaginar el jugo de naranja o el de zanahoria -disponibles en la sección de refrigerados del supermercado- nunca cruza por nuestra mente que están azucarados, después del todo se lee en su etiqueta 100% natural, ¿pero acaso el azúcar de caña no es 100% natural?

Por la necesidad de mantener los estándares en sabor, los fabricantes recurren a azucararlos, pues es la única forma de garantizar que el sabor de un cartón o botella será similar al siguiente. Por lo anterior, la carga de azúcar en estas bebidas es muy alta, en comparación con la fructosa que provee de forma natural la fruta de la que se extrae el jugo. Otro beneficio para los agroindustriales, al agregar grandes cantidades de azúcar a las bebidas, es que se descomponen menos rápidamente pues el azúcar disminuye la velocidad de fermentación de los azúcares naturales (fructosa) contenidos en la fruta.

Dos bebidas de ocho onzas de jugo 100% natural le aportan 400 kilocalorías adicionales, es por ello que usted engorda por beberlas, pues equivale a comer un abundante desayuno adicional al día.

Un segundo problema de los jugos o néctares industriales, es que se les ha retirado la pulpa para que tengan una mayor vida útil en los enfriadores de los supermercados, ello hace que toda esa azúcar (sacarosa) sea rápidamente absorbida desde el intestino delgado cuando ha sido degradada por las enzimas intestinales (sacarasa).

Debido a poseer más azúcar que la fruta (casi siete cucharaditas de azúcar adicional), estas bebidas en vez de hidratarnos adecuadamente dejan al cuerpo con un nivel de hidratación subóptimo, lo que nos hace querer beber más de ellas.

Finalmente recuerde que al hablar de etiquetado nutricional en sus bebidas, jugo equivale a exprimido; pero bebida equivale a una muy pequeña porción de pulpa u jugo de esa fruta (por lo general no mayor al 5%), azúcar, color y sabor artificiales, por lo que del primero debe beber no más de media taza y del segundo no más de un tercio de taza, de lo contrario engordará.

Vemos pues que los beneficios que la industria de los jugos proclama a los cuatro vientos, no es más que una estrategia publicitaria; prefiera pues consumir la fruta o vegetales en forma completa, tal como la naturaleza nos los brinda, y deje los jugos y bebidas para las personas muy delgadas. Si piensa en las loncheras de sus hijos, evite los juguitos y escoja leche sin saborizar (pues no contiene azúcar) o bebidas caseras.

Dr. Juan Murúa

ALIMENTOS LISTOS PARA USAR, MEJOR PREPÁRELOS EN CASA.

Si se toma el tiempo de revisar la lista de ingredientes que tiene cualquiera de las bases de platillos, productos preparados, salsas, aderezos y productos listos para usar, encontrará que, cuanto más preparado y listo para echarlo en nuestro plato es el alimento, más se parece la lista de ingredientes a un experimento científico de comida; incluso muchos de los ingredientes le resultarán difíciles de pronunciar, o simplemente entender de qué ingrediente se trata.

Podrá encontrar terbutilhidroquinona (TBHQ), un preservante para evitar la rancidez en los productos procesados utilizando grasas, además verá BHA (hidroxibutilanisol) y BHT (butilhidroxitolueno), ambos considerados generalmente seguros, pero hay estudios contardictorios al respecto de la seguridad para su uso en humanos. Nitrito de sodio o nitrato, éstos se utilizan como conservantes en las carnes procesadas y su consumo se ha vinculado a un mayor riesgo de padecer cáncer y enfermedades del corazón.

También puede encontrar benzoato de sodio, el cual altera ligeramente el sabor de la comida; en parte es por ello que, fresco nunca sabe igual que enlatado. Si bien estos productos químicos parecen ser seguros para la mayoría de la gente, algunos usuarios reportan reacciones alérgicas graves, al igual que sucede con otro conservante, los sulfitos.

El favorecer la utilización de los ingredientes menos procesados -por sobre aquellos listos para ser usados-, tiene la ventaja de permitirnos recortar en una gran medida los azúcares añadidos, la cantidad de sal ingerida y los preservantes en general.

Muchos de los preservantes que ingerimos vienen dentro de la comida chatarra, que de todas formas no es recomendable consumir, por lo que está de más hablar sobre los peligros de los preservantes en ellas. Sin embargo es necesario que piense que todo aquello, que en vez de venir de la hortaliza, la granja o el matadero, salió de una procesadora, empacadora o fábrica, viene cargado de preservantes, sal y azúcar, por decir poco, pues muchos vienen preparados con grasas de baja calidad nutricional, como lo es el aceite de palma.

Recuerde: cuanto menos industrializado sean nuestros alimentos menos calorías tienen.

Dr. Juan Murúa

LA SOLUCIÓN A LA EPIDEMIA DE OBESIDAD EMPIEZA EN CASA

Es hora de dejar de comer productos que salieron de una industria hacia el supermercado, pues ellos no son más que materiales que parecen alimentos, pero no son comida de verdad. Necesitamos regresar al acto de comer comida real.

Resulta que si los alimentos procesados contienen la misma cantidad de fibra que, cuando usted los prepara en casa, se estropean más pronto; por ello es necesario refinar y procesar todos los ingredientes, para quitarles la fibra, por lo que quedamos con un producto pobre en fibra, que provoca que nuestro intestino absorba todos sus contenidos tan pronto como se los digiera.

Cuanto más procesada es una comida, más eleva nuestra azúcar en la sangre, por lo que el páncreas reacciona liberando grandes cantidades de insulina para regresar a la normalidad; sin embargo esa insulina, hace que el azúcar sea rápidamente transformada en triglicéridos, para ser almacenados en nuestras células grasas (adipocitos).

Lo anterior no ocurre en magnitud semejante al consumir alimentos con fibra, pues el azúcar (carbohidratos) contenida es absorbida lentamente, lo que permite al cuerpo irla utilizando en las funciones celulares como combustible. Además la fibra evita que el 100% de los nutrientes se absorban, es por ello que puede comer más sin engordar; al mismo tiempo sus alimentos -por tener más volumen (un beneficio tanto para la comida como para las heces)- producen sensación de saciedad más pronto, usted se llena antes no habiendo comido tanto.

¿Entonces qué hacer?, si no tengo tiempo.

Prefiera las preparaciones menos procesadas, por ejemplo en vez de una tomatina o salsita preparada, elija un puré o pasta de tomate y elabore desde ahí una salsa con unos tomates frescos, cebolla picada y ajo fresco o en polvo (no usar sal de ajo, no es lo mismo).

En vez de una sopa o crema preparada, parta de especias deshidratadas como ajo (y no hablo de sal de ajo, que no es lo mismo), tomillo, laurel; agregue hierbas frescas como culantro, hierba buena, quilete, chipilín, berro u otro, y eche a cocer una pierna o alas de pollo, o si lo prefiere las vísceras del pollo; sazone con la menor cantidad de sal que le sea posible, así obtendrá así una sopa mucho más baja en grasa, baja en sal y rica en fibra. Si desea agregar pasta, prefiera las integrales. Olvídese del cubito o sobrecito de consomé pues entre los ingredientes contiene carbohidratos aportados por harinas, además de grasa animal y un alto contenido en sal.

Para terminar, en casa no debe haber lugar para boquitas fritas, chocolates procesados, dulces y caramelos. Si tiene hijos o a usted le gustan, cómprelos muy ocasionalmente y en cantidad para comerlo en la calle; una unidad para cada cual. Resístase a la tentación de comprar la bolsa pues sale más barato que por unidad. Nunca lleve estos alimentos a casa pues son la excusa ideal para comer frente a la TV.

Dr. Juan Murúa

ADEREZOS LIBRES DE CALORÍAS CONTRA LIBRES DE GRASAS O LIBRES DE CARBOHIDRATOS

El mercado responde a lo que los clientes demandan.

Si ha caminado en el supermercado por el pasillo de los aderezos, encontrará múltiples etiquetas que hacen difícil el entender lo que se está comprando. Encontrará LIGHT, FAT-FREE, SUGAR FREE, GLUTEN-FREE, LIBRE DE COLESTEROL, LIBRE DE GRASAS SATURADA, BAJO EN GRASA, y finalmente lo que llegó a buscar pero no se ha percatado que está ahí, CALORIE-FREE.

Cada uno de estos aderezos se mercadea cual mejor que los demás, sin embargo es importante comprender de qué se trata cada uno.

El término light, simplemente denota que es una versión en la que el uso de aceite se redujo en al menos un 50%, sin embargo aún contienen una buena cantidad de aceite. Para el caso de que la grasa no es el ingrediente principal, indicaría que se redujo el uso de aceite en un 33% o más.

Los aderezos de ensalada además de aceite y vinagre, contienen azúcar en alguna de sus formas (jarabe de maíz, dextrina, maltodextrina, sucrosa, sacarosa, dextrosa, melaza, azúcar morena o blanca, miel) por lo que sugar-free es una forma de haber reducido las calorías. Lo que nos indica es que contiene únicamente medio gramo de carbohidratos por ración. No significa libre de kilocalorías.

En cuanto a los aderezos espesos, muchos de ellos utilizan harinas como espesantes, por lo que un aderezo gluten-free nos indica que en ellos no se usó harinas que contengan gluten, sin embargo nuevamente insisto, estos aderezos sí aportan kilocalorías.

Cuando leemos libre de colesterol pensamos que es sano, pero habría que recordar que únicamente las grasas o aceites obtenidos a partir de animales tienen colesterol, así que está siendo víctima de un vulgar mercadeo.

Nos queda la grasa saturada que implica una porción contiene menos de medio gramos de aceites trans o de aceites saturados, es probable que usen aceite de palma en vez de los primeros, lo cual resulta tanto o más perjudicial.

Bajo en grasas implica que una ración aporta menos de tres gramos de grasas, pero eso es alrededor de 27 calorías por ración, únicamente de grasas, quedan los carbohidratos por agregar al valor calórico final.

Para terminar hay aderezos etiquetados como CALORIE-FREE, ello significa que se ha utilizado ingredientes como edulcorantes, sustitutos no calóricos de las grasas o aceites y harinas no absorbibles, por lo que este aderezo aporta menos de 5 kilocalorías por porción.

Son los aderezos calorie-free los que debiéramos consumir.

Dr. Juan Murúa

¿QUIÉN SE APUNTA PARA UN SMOOTHIE? ¡YO NO!

Cuando haces un batido en casa, supones que estás haciendo lo correcto. ¿Acaso no nos ha inundado la T.V. con la información que no hay algo mejor para su cuerpo que los jugos naturales de frutas y verduras, en mezclas armoniosas que nos proveen energía, nos limpian y mantienen sanos?

Sin embargo, estas bebidas procesadas en licuadora o juguera, han perdido lo más importante –la fibra– y por ello están densamente cargados de calorías.

La mayoría de nosotros no tenemos tiempo para hacer batidos, licuados o jugos por lo que simplemente nos olvidamos de ellos. Es decir, hasta que veamos batidos de venta. Tenga cuidado, pues adicional a vegetales y frutas esos batidos podrían tener más azúcar (miel, melaza, jarabe de maíz, jarabe de agave o panela) de lo que piensa.

En general frutas y verduras es mejor masticarlas que tragarlas, pues generan más saciedad.

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¡CINCO ALIMENTOS QUE SE LOS VENDEN COMO “SALUDABLES” QUE NO LO SON!

Al igual que la moda, la industria alimentaria tiene sus propias tendencias que necesita para seguir y crear con el fin de vender más artículos. Es por eso que usted puede recordar tendencias de alimentos popularmente calificados como “sanos”. Aquí les dejo cinco alimentos que nos venden como fuente nutritiva de salud, pero es falso.

1. Las papalinas de banano que fueron promovidos como un sustituto perfecto para los dulces. ¿Por qué comer 300 gramos de chocolate, cuando se puede disfrutar de una merienda saludable de banano. El problema es que son fritas. Sólo una porción de papalinas fritas de banano contiene cerca de 10 gramos de grasa saturada, lo cual tiene un impacto terrible en nuestros niveles de colesterol. Cómase un banano fresco en su lugar, y usted estará igual de satisfecho.

2. Barritas energéticas a menudo se colocan en los pasillos de alimentos reservados para alimentos saludables y alimentos que ayudan a bajar de peso. Sin embargo, las barras de energía no son para la pérdida de peso. No sólo que no son saludables, pero pueden ser incluso peor que la mayoría de las barras de caramelo. La razón de esto se debe a que, básicamente, estimulan el cuerpo para almacenar grasa y calorías en su cuerpo. Una barra de energía contiene alrededor de 500 calorías, que es la misma cantidad de calorías de un almuerzo o cena deben tener. Mantenga en mente la próxima vez que usted alcanza para una barra de energía.

3. Cuando la gente quiere perder peso, a menudo buscan productos que contienen menos grasa, lo que es lógico. Es por eso que eligen yogur bajo en grasa y creen que hicieron una buena elección para sus cuerpos. Esto no es cierto. Cuando usted reduce significativamente la grasa en un producto, ese producto se vuelve bastante insípido. Con el fin de compensar, los fabricantes de yogur añaden azúcares o mieles para mantener un buen sabor, es por ello que en la clínica recomiendo únicamente aquellos bajos en grasas y sin azúcar mieles u otros endulzantes naturales.

4. Si su cuerpo está rechazando el gluten debido a una enfermedad, usted pensará que comer productos sin gluten es algo que hay que hacer. Sin embargo, las personas que no tienen ningún problema con alergia a la gliadina terminan engordando. Los productos sin gluten son altamente refinados y a menudo no contienen granos enteros. Debido a esto, los alimentos sin gluten son más bajos en fibra y compuestos antioxidantes. Así que si usted no necesita alimentos sin gluten, ¡no los compre!

5. Las bebidas deportivas no son saludables. La gente suele decir que son saludables porque son mejores que las gaseosas o sodas, pero eso no los hace buenos. Si consideramos a las sodas un producto del demonio porque contienen únicamente grandes cantidades de azúcar y productos químicos, veamos bajo la misma óptica a las bebidas deportivas. Además del azúcar, las bebidas deportivas contienen muchos colorantes y conservantes, así como sales (electrolitos) que su cuerpo en realidad no necesita suplementar en una bebida, es por ello que han sido prohibidos en algunos países de Europa y en Japón.

 

MORINGA ¿UN SÚPERALIMENTO?

Vaya si no lo es, pero piénselo dos veces si lo que usted compra son cápsulas, pues esta planta que resiste a la sequía y crece en los trópicos del mundo contiene antioxidantes fabulosos, vitaminas y proteína; sin embargo ya que no la está comiendo la hoja cruda, en el procesamiento es posible que usted reciba menos de lo que cree. Los beneficios de la hoja de moringa están calculados con base en 100 gramos de producto, lo que rinde 20 gramos de proteína vegetal, equivalente más o menos a un vaso de yogur, 3 huevos, 3 sardinas o una pechuga de pollo mediana como las que tenemos en Guatemala.

Por lo tanto no todas las cápsulas de moringa son iguales y cuanto más artesanal sea el producto, mayor es la incertidumbre y la inconsistencia de producción. Asegúrese de conocer en el etiquetado la cantidad de gramos de hoja o de pulverizado de hoja que contienen.